La asociación civil Difusión de Asuntos Internacionales Hypatia, lleva años dedicada a promover el conocimiento del chocolate de México y el mundo mediante diversas presentaciones en varias ciudades. También impulsa a productores nacionales de cacao en ferias.

Oliver Romo, Director de la asociación, convocó a numerosos invitados a la 18a Tarde de Chocolate que se llevó a cabo en la Fundación Miguel Alemán donde gentilmente nos recibieron para escuchar interesantes ponencias sobre el chocolate y su crecimiento en Austria.

Christian Carrillo-Puerto CEO Fundación Miguel Alemán dio la bienvenida y agradeció la presencia de los asistentes, sobre todo la de la Excma. Embajadora de Austria Elisabeth Kehrer y su equipo. A continuación, Christian Carrillo-Puerto procedió a reconocer a la Excma. Embajadora con la Medalla Miguel Alemán, por su importante trayectoria en el ámbito político y de relaciones internacionales en el Gobierno de la República de Austria. Y por la labor desempeñada en México durante su cargo. La Embajadora agradeció este reconocimiento comentando que dicha presea ha sido entregada a importantes personalidades de diferentes disciplinas, incluyendo al conocido científico Mario Molina. También comentó que ha disfrutado mucho su estancia en México y que los buenos resultados de su buena gestión se lograron con la colaboración de su equipo de trabajo. La Excma. Embajadora de Austria Elisabeth Kehrer mencionó la estrecha relación bilateral entre su país y México.

Oliver Romo Presidente de Hypatia habló sobre el origen del cacao, este increíble alimento originario de México, que actualmente es conocido y amado en todo el mundo. Y no es que no se conociera el cacao en algunas otras regiones del continente pero fueron los antiguos pobladores del actual México, quienes lo consumieron en rituales, lo usaron también como moneda y lo aprovecharon de diferentes formas. También recordó que la Cocina Mexicana fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y precisamente, el cacao y el chocolate son parte de esta tradición, siendo el chocolate un sabor que no existe en la naturaleza sino que ha sido preparado por los seres humanos.
Y como en Austria no puede faltar la música, talentosos jóvenes de la Escuela de Música Carlos Chávez interpretaron varias piezas musicales que deleitaron a los asistentes.

Enseguida escuchamos por parte de Ana María Stella directora del Foro Cultural de Austria como fue que el chocolate llegó a Austria, después de que Cortés lo llevó a España. Al ser un producto amargo, al principio no llamaba tanto la atención, pero al endulzarlo comenzó a ser aceptado. El cacao era monopolio de la Corona Española pero al cabo del tiempo otros países lo llevaron a otros lugares de Europa pero solo era accesible para las clases altas. Llegó oficialmente a Austria a principios de del siglo XVIII. La emperatriz María Teresa de Austria, tenía su propio chocolatero en la corte, incluso hoy se pueden admirar sus utensilios. El oficio de chocolatero comenzó a desarrollarse y para finales del siglo había varias chocolaterías en Viena. También empezaron a haber recetas con este alimento, aunque mayormente se consumía líquido. Más tarde, el maestro pastelero austriaco Paul Fürst el famoso chocolate Mozart a base de mazapán de pistache, nougat y chocolate en su pastelería de Salzburgo para homenajear al famoso compositor. Hoy existen muchas recetas de este dulce.

Pastel Sacher: icono de la pastelería Austriaca
Johanna Franzke, una joven pero experimentada repostera austriaca habló sobre diversos postres que incluyen chocolate en su país y comentó la historia del pastel más famoso de Austria: el pastel Sacher. Un delicioso biscocho de chocolate relleno de mermelada de chabacano, y con un glaseado de chocolate oscuro que permite su conservación por varios días. Fue creado por un joven repostero llamado Franz Sacher que tuvo que hacerlo, en ausencia del chef principal. El postre era para el príncipe Klemens Von Metternich y se convirtió en un éxito y poco a poco en un icono nacional conocido en todo el mundo. Hoy se puede degustar en el Hotel Sacher de Viena donde preparan miles de pasteles para consumo nacional y para exportación. La misma Johanna trabajó en ese hotel.

La Cultura del Café Vienés
Otro aspecto interesante de la vida vienesa son los cafés. Durante la Batalla de Viena en 1683, cuando las tropas otomanas se retiraron, abandonaron sacos de granos de café, que nadie sabía que era. un militar polaco que conocía las costumbres orientales, identificó los granos, aprendió a prepararlos y, según la leyenda, popularizó la costumbre de añadir leche y azúcar al café, adaptándolo al gusto vienés. Abrió una cafetería y poco a poco abrieron más negocios en Viena y a lo largo del siglo XIX proliferaron y muchos son lugares muy bonitos y elegantes, pero además de servir café, se volvieron centros culturales frecuentados por intelectuales. Hasta la fecha, son famosos porque al pedir una taza de café, la gente puede quedarse a platicar tranquilamente, el café es una extensión de la casa. Los cafés más legendarios de Viena son: Jelinek, Sperl, Korb, Schwarzenberg, Hawelka y Central. Ahí se pueden encontrar una gran variedad de especialidades de café.
Y para terminar esta agradable velada, los anfitriones ofrecieron el delicioso café vienés tradicional y el famoso pastel Sacher a todos los invitados, con lo que esta Tarde de Chocolate fue todo un éxito.

https://fundacionmiguelaleman.org/
IG: @oliver_from_mexico


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